"El tiempo se bifurca perfectamente hacia innumerables futuros." Jorge Luis Borges
Mi
vida está llena de coincidencias, vivía en la calle Berlín esquina con
Bruselas en Madrid. Ahora vivo en Berlín en la calle Bruselas. A
Bruselas no me quiero ir a vivir, desde luego, pero sí a Buenos Aires,
que también empieza por be. Por lo que Bruselas pasa a ser mi comodín
para Buenos Aires. Y empezando por la be, tuve un amante en Barcelona
que vive en la calle París, a tres cuadras de la calle Buenos Aires. En
París tengo otro amante, este sí vive sobre la calle Buenos Aires y
también quiere irse a vivir allá. Bueno, el de Barcelona también. Lo
cierto es que en Buenos Aires me espera otro. Éste a su vez se llama
igual que el de Barcelona y vive a dos cuadras de la calle México.
Su
nombre empieza por eme como la ciudad de la que él es, México DF. Así
que siendo de Madrid tampoco veo tan descabellada la idea de cruzar el
charco para vivir en México. Con suerte viviría en la calle Madrid. Allí
buscaré un amante cuyo nombre empiece por e, para ser dos es que viven
en M. y vienen de una ciudad que empieza por eme. Si no, tampoco está
mal estar con un M. en M. de M. y yo, E. de M., capital de E.
Dicho esto, parece que se perfilan dos posibles trayectorias: o bien seguir la línea de las bes o bien la de las emes.
P.D.
Dada
mi innata indecisión, he decidido seguir tanto el camino de las bes
como el de las emes. Me he tomado la licencia de rebautizar París por
Barís, con él me va bien. Viajé a Buenos Aires. Allá encontré el amor primaveral en
la calle Sarmiento con R. Por lo que el camino de las bes se me pone
patas arriba. Viajé a Madrid, pero para darme cuenta de que allí ya no
me esperaba nada nuevo. Regresé a Berlín, dónde me topé con D. y con A.
ambos bonaerenses. Y ahora me vine a México DF a ver qué onda con el
alfabeto. De momento he averiguado, y corroborado con mis propios ojos,
que la calle Madrid está justo entre la calle Berlín y la calle
Bruselas. Así que vuelvo a usar mi comodín: la calle Madrid está justo
entre las calles Berlín y Buenos Aires. Por otro lado, la colonia
contigua a aquella en la que yo vivo se llama Buenos Aires.
P.P.D.
Ahora que ya
llevo un año en México y he estado vagando por varias colonias que comprenden
un eje del centro-poniente hasta el deep south. De regreso al centro-poniente
puedo decir que en mi recorrido ha habido una constante: G.,
quién, por cierto, ahora vive en la calle Galveston. Y yo he ido a parar casi a la calle Berlín y luego a "Biaducto". Volví a Buenos Aires, pero con
billete de vuelta. Por lo que mi vida sigue oscilando incesantemente entre la
eme y la be, aunque ahora con una ge de por medio, que por cierto está igual de
cerca de mí que en el alfabeto de la e.
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